Para @hierbadenoche.
lunes, 21 de febrero de 2011
miércoles, 9 de febrero de 2011
Cosas que mis amigos deben saber.
A veces ando despeinado. Muchas otras corro a sentarme frente al espejo sin moverme de ahí. Tengo ojeras de poco dormir y de tantos sueños. Debo estirar mi cuerpo por las mañanas cuando me levanto, porque me transformo en un perfecto contorsionista de circo.
Cada tanto entro en problemas propios y al final me pregunto si no será mejor salir pintado como payaso a la calle.
Yo también tengo espíritu, alma o no se como le digan pero a veces parece que juega con el viento, se va lejos... muy lejos, y suele aterrizar sin avisar, de golpe, y eso duele bastante...
Muchas veces canto solo, hablo solo y lo que es peor, me respondo en voz alta.
Nunca me duermo mirando noticieros, y tampoco lo hago al levantarme, prefiero al menos salir del sueño con los ruidos que hacen los pájaros en los nuevos nidos, para que el mundo real no invada ese "monde du rêve", tan etéreo pero inquebrantable. Y a veces tengo miedo a la realidad, y cuando me siento vulnerable me zambullo a nadar cuerpo adentro, donde está todo lo que quiero y muchas veces no puedo mostrar, donde no existe el que dirán y el por qué.
Sí... amo el chocolate, en todas sus versiones, tamaños y colores.
Me gustan los Gnomos, cuarzos y atrapasueños, no hago conjuro alguno porque creo que ya bastante trae la vida. También suelo inventar canciones, frases para empresas y cosas en general, nadie las escucha, nadie las conoce, muchas son ridículas, pero como suele suceder caí en la cuenta que muchas de las cosas que nos rodean, a veces lo son también. Todavía no encuentro mi palabra favorita.
A veces parece que me ponen pausa y la única forma de desactivarla es pellizcándome.
Y aquí estoy escribiendo sin edición y sin casi respirar, antes de que me arrepienta y diga ¿Qué estoy haciendo?
sábado, 5 de febrero de 2011
Me tienes en tus manos. -Jaime Sabines.
Me tienes en tus manos
y me lees lo mismo que un libro.
Sabes lo que yo ignoro
y me dices las cosas que no me digo.
Me aprendo en ti más que en mi mismo.
Eres como un milagro de todas horas,
como un dolor sin sitio.
Si no fueras mujer fueras mi amigo.
A veces quiero hablarte de mujeres
que a un lado tuyo persigo.
Eres como el perdón
y yo soy como tu hijo.
¿Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo?
¡Qué distante te haces y qué ausente
cuando a la soledad te sacrifico!
Dulce como tu nombre, como un higo,
me esperas en tu amor hasta que arribo.
Tú eres como mi casa,
eres como mi muerte, amor mío.
y me lees lo mismo que un libro.
Sabes lo que yo ignoro
y me dices las cosas que no me digo.
Me aprendo en ti más que en mi mismo.
Eres como un milagro de todas horas,
como un dolor sin sitio.
Si no fueras mujer fueras mi amigo.
A veces quiero hablarte de mujeres
que a un lado tuyo persigo.
Eres como el perdón
y yo soy como tu hijo.
¿Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo?
¡Qué distante te haces y qué ausente
cuando a la soledad te sacrifico!
Dulce como tu nombre, como un higo,
me esperas en tu amor hasta que arribo.
Tú eres como mi casa,
eres como mi muerte, amor mío.
Jaime Sabines
lunes, 24 de enero de 2011
Só. Lo.
A veces tienes muchas ganas de decir: estoy mal, abrázame y cállate.
Todos saben que cuando me siento mal suelo quedarme en mi cuarto. Y no es que mi cuarto sea una gran guarida, pero es lo único que tengo cerca. Es mas no tiene puerta, ni siquiera una cortinita que impida la vista a todos aquellos curiosos.
¿Por qué a veces la gente no entiende que quieres estar solo? Que a veces necesitas escuchar tu respiración, o simplemente quieres que la música te haga sentir que no respiras.
Algo que me disgusta mas que la hipocresía son los hipócritas, los que cuando estas bien no se acercan pero nada más te ven queriendo estar solo y corren a preguntarte ¿estas bien? O ¿quieres contarme algo?
Claro que no quiero contar nada cuando estoy peor, si acaso cuando pase la tormenta, pero mientras ¿para que? Si lo único que consigues es disgustar a los demás.
Como dijo Hierba una vez, “Los de familia numerosa apreciemos el lujo de la soledad” Existe gente que no puede estar sola, que tiene que rodearse de voces que a veces le parecen tontas pero le es necesario quedarse. Esas personas me hacen sentir mal y no quisiera convertirme en una. ¿Les dará miedo saber que dice su interior?
Conozco personas que cuando están enojadas quieren que todos se enteren y se sientan igual que ellas, suelen llamarte con cualquier pretexto para que las veas así. Al los que menos entiendo son a aquellos que no comprenden, cuando les digo. “No, no estoy bien. Quiero estar solo.”
A veces dentro de mí hay huracanes, tormentas, justo como me cuentan Niebla y Hierba. Son muy distintas a los de ellas pero yo en lo personal siento que no debo dejar que mi mundo se ahogue y les presto mis ojos para que liberen un poco de agua.
Eso del lujo de la soledad, ¿Dónde lo compro? Ayúdenme, por favor.
domingo, 23 de enero de 2011
Cada quien sus monstruos.
Una vez cuando hablaba con Alain me dijo que el silencio era horrible, que no debería de existir. Yo le dije que sin silencio no hay música, que en momentos difíciles es mejor que solo sientan tu presencia aunque no hables, que debemos de aprender a leer a la gente. En silencio.
Entonces le puse un ejemplo muy simple: Tumbarte sobre la hierba un día con tu novia y ver figuras en las nubes, los dos en silencio. El dijo que prefería estar diciendo “mira aquí hay un león, ah y ese es un conejo” Comprendí y le regale un silencio.Cada quien sus monstruos.
sábado, 22 de enero de 2011
Desintegración.
Ya solo era fragmentos. Lo llamaban desintegración.
Recargado en la ventana lloraba y veía a través de su vaho las mentiras partiendo en el carro.
La niña dormía y el perro no hizo ruido cuando escucho que alguien abría la puerta.
Era de noche y no se imaginan el frío que sentían sus pies cuando tocaban el suelo.
-Ha dejado sus zapatos y se ha ido, descalza. Mañana volverá como si nada y solo queda llorar el momento.
Su sien sobre sus rodillas
Mientras todo el cuerpo tiembla
Sus brazos abrazan sus piernas
Y piensa que no debe pensar lo que piensa.
En silencio, las esquinas
Le recuerdan que el ya es solo Fragmentos.
Tengo mucho frío mamá, no vengas.
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